Estoy harto de esta mierda. Estoy harto de mirarte y que tú me mires y que mi mirada no refleje un "bésame". O mejor dicho, que la tuya no lo refleje. Quizás estoy más atento a que mi mirada lo refleje, pero, no sé. Ni tampoco sé por qué cada vez que salimos me viene la puta inspiración. No sé que coño me pasa cada vez que te veo. Que me haces feliz joder, me haces feliz. Tú soñando, y yo intentando vivir el presente. Tú soñando con tu vida perfecta, esa en la que no aparezco yo. Y yo intentando vivir el presente. Donde estás tu. Tan perfecta, tan intacta, tan, tan... Tan tú. 3 semanas. Sin un puto beso. Sin abrazos... Pero, por mi culpa. Ha sido quedarnos a solas y... Nada. Simplemente eso, nada. Pero, me quedo bloqueado. Porque, si yo no doy cariño, tú tampoco lo haces. Y si tú no me das cariño, yo no me arranco. Es la pescadilla que se muerde la cola. Y ahora, cuando no estás, lo que más deseo es comerle toda la oreja mientras te digo cuánto te quiero al oído. Me noto cabreado. Me noto... Demasiado inseguro, mis putos bloqueos. Quiero que todo sea como ese 12 de Diciembre. Ese doce donde todo el mundo empezaba a saber que estábamos saliendo. Y tú me abrazabas la cintura, y yo a tí también te lo hacia a tí. O que sea como ese... Día 9. Pero, qué va. El alcohol no ahoga las penas. Pero sí que te vuelve más abierto. Así que, ¿qué tal si me hago alcohólico?... ¿Lo ves? Ya no pienso con claridad. Me he convertido en un puto loco. Loco por tí. Pero, no voy a seguir con mis bloqueos. Me juego demasiado... Y ese demasiado eres tú, eres demasiado para mí. Pero nunca he tenido nada, así que creo que lo justo es que ahora te tenga a tí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario