Se me cae el alma al suelo cada vez que las veo, esas palabras que me persiguen noche tras noche. Cada palabra es como un puñal, como si las sílabas finales estuvieran rematadas con cuchillos. Cada palabra me duele más y más, aunque todas las frases tienen la misma. “Mes”. Y delante de este “mes” siempre hay un número. “Un mes”, “Dos meses”, “Tres meses”, “Cuatro meses”, “Cinco meses”… y así hasta nueve, o diez, no estoy seguro. Me siento mierda cada vez que leo esas palabras. Me siento como si los puñales me los estuviera clavando yo mismo, como si la única idea que se me pasara por la cabeza es ese “Polvo eres y polvo seguirás siendo".
Últimamente, no estoy lo bastante seguro de que al principio fuera polvo. Si no que era, simplemente, el vacío. No pensaba que nada pudiera pasar… y nada pasó. Pero… ¿ y si algo estuvo apunto de pasar y yo no me di cuenta de que iba a pasar…?
No lo sé. Lo único que sé que cada vez que pienso que en alguna vez estuvimos juntos…
Tú y yo, y no me suena a platónico, lo que es muy raro.
No me suena platónico… ¿me has dado autoestima? No lo sé. No la tenía, pero creo que tuve un poco al final… . Lo siento. Pero no quería que te hicieran daño, y no te harían daño costase lo que costase… Aunque me tuviera que hacer daño a mi mismo.
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